Cuento incluido en mi libro "Las cenizas de Alejandría" (Editorial La Hoguera, 2005)
Irma Grese
preguntó la niña.
–Hacia la libertad, querida.
Allí nunca más nos faltará el pan,
ni el abrigo, ni un techo para cobijarnos.
Nunca más sentirás miedo,
estaremos de nuevo todos juntos,
como antes, ¿te acuerdas?
–Sí mamá.
–Ahora vamos...
Y con sus manos tapó los oídos de la niña
para que no escuche el sórdido golpe
que produjo Irma Grese al cerrar la puerta
de la cámara de gas.

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