Mahatma Gandhi

Un día, un hombre decidió enfrentar un imperio.
Al principio la corona británica no se preocupó
ante su contextura delgada y calmada voz.
Tiempo después su temor aumentó
al ver crecer en forma incontenible
el número de seguidores del Mahatma.
Lo que su majestad jamás imaginó,
es que perdería un imperio,
por un puñado de sal...
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