Cuento incluido en mi libro "Las cenizas de Alejandría"
(Editorial La Hoguera, 2005)
(Editorial La Hoguera, 2005)
Calígula
Rumores de conspiración llegaron a sus oídos.
Tomó entonces la única opción posible:
Dio orden de eliminar al aspirante a emperador
y toda su familia, esa misma noche.
A la mañana siguiente le llegó la información:
“Su majestad, la orden fue cumplida,
pero los pretorianos
no se atrevieron a matar a las tres niñas,
que sólo tienen cinco, siete y nueve años,
pues la religión prohíbe matar a las vírgenes”.
Calígula, sin inmutarse, respondió:
“Pues asegúrate que esta noche,
ya no lo sean”.

