miércoles, 1 de febrero de 2012

CALÍGULA (cuento breve)

Cuento incluido en mi libro "Las cenizas de Alejandría"
(Editorial La Hoguera, 2005)

Calígula

Rumores de conspiración llegaron a sus oídos.
No podía concebir semejante osadía.
Tomó entonces la única opción posible:
Dio orden de eliminar al aspirante a emperador
y toda su familia, esa misma noche.
A la mañana siguiente le llegó la información:
“Su majestad, la orden fue cumplida,
pero los pretorianos 
no se atrevieron a matar a las tres niñas,
que sólo tienen cinco, siete y nueve años,
pues la religión prohíbe matar a las vírgenes”.
Calígula, sin inmutarse, respondió:
“Pues asegúrate que esta noche,
ya no lo sean”.



JUANITO (cuento inédito)


De mi próximo libro "Las cenizas de América Latina"


JUANITO

Juanito tenía diez años y no conocía los circos.
Tenía una remota idea de su existencia
porque alguna vez escuchó hablar de ellos.
Había oído algunas historias 
sobre los animales de los circos 
que lo fascinaron.

 Un día decidió preguntarle a don Bartolo 
cómo eran los circos.
Se pasó horas y horas escuchando al anciano
que había trabajado cuando joven 
en un circo de España.
Claro, no había sido domador ni equilibrista,
solo limpiaba las jaulas…
¡pero había trabajado en un circo!
Le contó de cientos de trajes multicolores,
de la música marcial de las bandas,
de las acrobacias y mil cosas más.

Juanito sabía que a su pequeño pueblo tal vez jamás llegaría alguno.
A esos pueblos pequeños, polvorientos y olvidados,
con niños de miradas tristes, nunca llegan los circos.
Entonces Juanito trató de imaginarlo.
Cerró los ojos y con algo de esfuerzo imaginó los elefantes,
los osos, y las jirafas; los trapecistas, acróbatas y malabaristas.
Pero, por más que lo intentó, lo que nunca pudo,
fue imaginar un payaso,
porque Juanito no conocía la risa...