Cuento incluido en mi libro "Las cenizas de Alejandría" (Editorial La Hoguera, 2005)
Espejos y collares
Dedicado a Desmond Tutu
Nunca habíamos visto seres humanos
de piel tan clara,
casi blanca, y que cubrían
con telas y cueros su cuerpo.
Las leyendas de mi pueblo contaban
que en otras tierras,
los hombres blancos se habían llevado
comunidades enteras,
con cadenas en sus pies.
Por eso les temimos en un principio.
Pero estos no fueron malos.
Fueron buenos con nosotros.
Nos regalaron espejos y collares.
Sobre todo, se dedicaron a enseñarnos
las historias de su libro sagrado.
Y aprendimos a rezar sus oraciones.
Nos dijeron que debíamos orar
con los ojos cerrados.
Y así lo hicimos.
Tiempo después, cuando los abrimos,
era de nosotros su Biblia,
y de ellos nuestra tierra…

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